Adicción al Trabajo (Workaholic)
La adicción al trabajo se define como la
implicación excesiva y progresiva de la persona en su actividad laboral, sin
control ni límite, y abandono de actividades que antes realizaba. Este exceso de
implicación no se explica por necesidades laborales objetivas, sino por
necesidad psicológica de la persona afectada. Comprende a aquellos trabajadores
que, de forma gradual, pierden estabilidad emocional y se convierten en adictos
al control y al poder, en un intento por lograr el éxito.
Es una de las adicciones
comportamentales más aceptadas y justificadas socialmente y el laboradicto
tiende a negar su problema. Generalmente son personas perfeccionistas.
No hay una definición médica para tal
condición, emparentada con el síndrome de burnout (síndrome del
quemado). Sin embargo, algunas formas de estrés y el trastorno de
personalidad obsesivo-compulsiva pueden estar relacionados con el exceso
de trabajo. Aunque el término workaholic tiene una connotación negativa,
se usa a veces para personas que expresan fuerte motivación hacia una carrera u oficio.
El “trabajo” en cuestión, usualmente
asociado a un empleo pagado, puede también hacer referencia a actividades tales
como deportes, música o artes.
Aunque se observa en ambos géneros,
afecta en su mayor parte a profesionales varones entre 35 y 50 años,
profesionales liberales y mandos intermedios, en los cuales la adicción al
trabajo suele disimular problemas afectivos en la familia o en la pareja.
En estas personas el trabajo
constituye el centro de su vida y su refugio, quedando todo lo demás, incluida
la familia, el ocio y la vida social, en un segundo plano. Resulta habitual que
lleven trabajo a casa para acabarlo por la noche o los fines de semana y pueden mostrar
algo parecido a un síndrome de abstinencia durante las vacaciones. Son personas
insatisfechas o irritables cuando están fuera del trabajo.
Las consecuencias más graves de son:
relaciones familiares deterioradas, tendencia al aislamiento, malhumor,
desinterés por las relaciones interpersonales no productivas y problemas de salud. Además, puede
observarse consumo abusivo del alcohol y tabaco, tiempo libre muy reducido y alteraciones del sueño.
El adicto al trabajo suele negar el
problema, evidenciando una distorsión en la apreciación de la realidad apoyada
a menudo por el consenso social, ya que el trabajo intenso en general está bien
visto, escapando a los observadores su carácter patológico.
Resulta obvio que no toda dedicación
intensa al trabajo es adicción. Puede haber personas que trabajan mucho pero
que saben desconectarse en su tiempo libre.
Existen tres tipos de adictos al trabajo:
Existen tres tipos de adictos al trabajo:
- Complacientes: se caracterizan por ser menos ambiciosos y más
sociables que los otros adictos. Para ellos la aprobación del jefe y de
los compañeros de trabajo es de gran importancia. Se callan sus problemas
y tienen más posibilidades de caer en una depresión.
- Controladores: son independientes y ambiciosos, y odian
perder el control. Cuando descienden en su rendimiento laboral, se vuelven
ansiosos e irritables.
- Narcisista controlador: su personalidad está desequilibrada y, en
situaciones de tensión, puede llegar a la despersonalización (sensación de
no ser uno mismo, de no conocerse a sí mismo) y a la desrealización
(sensación de estar fuera de la realidad, de ver y experimentar lo
circundante como un sueño). Son egocéntricos.
Test
de auto-evaluación para Adicción al Trabajo:
- ¿Suele
retirarse de su trabajo después de la hora de salida?
- ¿Suele
llevarse alguna lectura-informe a su casa?
- ¿Lo
llaman con mucha frecuencia por teléfono de su trabajo a su casa?
- ¿Siente
que hace algo incorrecto cuando se va del trabajo a una hora diferente del
resto de las personas?
- ¿Tiene
en su agenda más teléfonos de colegas que de amigos?
- ¿Las vacaciones le resultan interminables a
partir de la primera semana?
- ¿Se
queja continuamente de que le falta tiempo?
- ¿Sus
conversaciones suelen ser casi siempre sobre el trabajo?
- ¿Se
plantea o reconoce que el trabajo le requiere continuamente?
Si
contestó afirmativamente a varios de estos ítems, el probable que usted esté
padeciendo una adicción al trabajo.
Tratamiento
Para
solucionar un problema de adicción al trabajo primero hay que reconocer que lo
padecemos. La terapia más eficaz es la Terapia Cognitivo-Coductual sola o acompañada
con tratamiento farmacológico en los casos que así lo requieran.
Se
debe trabajar en establecer un contrato terapéutico en el cual se debe realizar
un inventario de uno mismo, un análisis en profundidad de la trayectoria vital,
establecer un programa de actividades alternativas que tendrá que cumplir
obligatoriamente, aprender a manejar el ocio, reducir, de forma paulatina, las
horas que se dedican al trabajo, priorizar lo urgente y lo que no lo es tanto,
entrenarse en técnicas de relajación, y cambiar las actitudes, confrontando las
ideas erróneas sobre el perfeccionismo y el éxito.

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